lunes, 18 de junio de 2007

LA INTERTOTO, UN JUSTO CASTIGO

El Atleti dio la talla cuando ya no servía. Sin UEFA, fracasa el 'proyecto Aguirre'. Nuevo golazo de Maxi. Gran adiós de Milosevic. Oscuro futuro rojiblanco.



NO PUDO SER. Torres y el Atlético lucharon y ganaron, pero los demás resultados no acompañaron.



OSASUNA 1
ATLÉTICO 2

Osasuna: Elía (61'), Izquierdo, Cuéllar, Miguel Flaño, Monreal, Puñal, Juanfran, Muñoz (71'), Héctor, Font, David López, Milosevic (85'), Ricardo (61'), Josetxo, Javier Flaño, Jokin (85'), Raúl García, Erice, Kike, Sola (71').

Atlético:Leo Franco, Seitaridis, Zé Castro, Eller, A. López, Maxi (81'), Costinha, Maniche, Petrov (80'), Torres, Agüero (72'), Pichu, Pernía, Gabi (72'), Galletti (81'), De las Cuevas, Jurado (80'), Mista.

Goles:

0-1 (38'): Maxi remata de volea y con poco ángulo un centro de Agüero.

1-1 (47'): Milosevic remata a puerta vacía un pase de la muerte de Juanfran tras una magnífica jugada personal.

1-2 (52'): Monreal despeja mal de cabeza un centro de Seitaridis e introduce el balón en su propia portería.

Árbitro:

Medina Cantalejo, del Colegio Andaluz. Amonestó a Seitaridis (65'), Muñoz (68') y Gabi (76').

Incidencias:

Reyno de Navarra. 15.821 espect. Ovaciones para Milosevic y Muñoz en sus despedidas.





Cuando, a las diez y media de la noche, Diego Milito empataba en Huelva, al Atlético le caía encima todo el peso de la justicia. Su muerte se hacía oficial pero, como en uno de esos metódicos y lentos asesinatos por ingestión de cianuro de las pelis, se venía cuajando desde hace mucho. Los que busquen excusas dirán que desde aquella noche de octubre en la que Maxi se destrozó la rodilla en Murcia; los más hastiados la fecharán en la intervención judicial de 2000 o, incluso, en la llegada de Jesús Gil en el 87; los pragmáticos recordarán el último fiasco ante el Celta o la humillación del Barça o los esperpentos en casa contra la Real, el Betis, el Nàstic... Todos tienen su razón, pero el final es el mismo: el Atleti muere cada año como una oruga que nunca se transforma en mariposa. Algo ha de cambiar.

En esta ocasión, en vez de al infierno, los rojiblancos irán al purgatorio de la Intertoto. El castigo consiste en jugar el 21 y el 28 de julio contra un rival salido de la terrorífica terna formada por el Maccabi Haifa israelí, el OFK montenegrino y el Gloria Bistrita rumano. La puerta hacia la UEFA está abierta, sin duda, pero el Atlético, víctima del síndrome de Munchausen, ha acabado por creerse las enfermedades que él mismo se ha inventado: el Pupas, la mala suerte, el destino y demás mentiras. En esas condiciones, cada chinita es una montaña.

Ayer ganó un partido, por cierto. Nada heroico, en cualquier caso. Osasuna, que no se jugaba nada, le tuvo contra las cuerdas y, de no ser por la noche inspirada de Leo Franco, Savo Milosevic se habría despedido de la Liga de manera memorable, llevándose tres o cuatro goles de recuerdo.

Entre el asedio rojillo, surgió un fogonazo de Maxi, otro más, con una volea imposible que adelantaba al Atleti y le situaba quinto al descanso, con la UEFA en la mano y el Madrid perdiendo la Liga. "¡Qué se acabe el mundo justo ahora!", gritó un amigo indio. Él, como casi todos, sabía que los milagros siempre acaban estrellándose contra la razón.

Milosevic dio el primer avisó al aprovechar una sensacional acción de Juanfran para empatar a puerta vacía. Monreal dio crueles esperanzas al gremio rojiblanco con un gol en propia puerta, pero el destino quería que el Atleti pagase de la manera más cruel sus múltiples pecados contra el fútbol y el buen gusto. Marcó Fuentes en Sevilla, Milito en Huelva, el Madrid sacó por enésima vez su fe irracional... Al final, ni un miserable consuelo que llevarse a la boca. Y lo peor aún está por llegar.

Porque el mañana del Atleti, que empieza hoy mismo, se presenta más turbio que el estanque del Retiro. Las primeras miradas se dirigen a Aguirre, el eslabón débil que no se ha ganado hacerse fuerte y parece difícil que continúe. Ha tomado muchas decisiones discutibles, pecando de conservador y manejando de manera extraña a Agüero, pero o todos los entrenadores son malos (que es posible) o el problema no es (sólo) él.

Modelos opuestos.
Osasuna puede atestiguarlo. Pamplona lleva cinco años de fiesta futbolística continua. Primero, con el mexicano y, ahora, con Ziganda, se ve un sistema, una idea, un proyecto de verdad, nada de improvisación y a tirar los dados. Los dirigentes del Atlético tendrían que dejar de jugar al PC Fútbol y tomar ejemplo de lo que funciona (Sevilla, Villarreal...), que desde luego no es cambiarlo todo cada doce meses. Pero apostar por la continuidad les dejaría a ellos expuestos, sin un cabeza de turco que sacrificar en la plaza pública. La valentía nunca es mala, comento.

Como debe decidir Torres, seguramente el chaval de 23 años con más decepciones en tan corta vida. Si vuelve a quedarse, será el amor más irracional desde que la rubia le cogió cariño a King Kong. Si él se va, el Atleti se desplomará como un castillo de naipes, porque hay pocas cosas más temibles que éste club invirtiendo el dinero. Puede fichar cualquier cosa. Ésta es su gris realidad. Queda la Intertoto, una vía triste, pero una vía al fin y al cabo. Y un verano de decisiones cruciales. Mientras, Osasuna en la playita. Y es que la vida suele ser justa, no lo olviden. El Atleti lo hizo y miren...

El crack


L. Franco
Milosevic se podría haber despedido marcando cuatro o cinco goles, pero el portero argentino le amargó la fiesta.


¡Vaya día!


Aguirre
Pese a la victoria, su proyecto acabó en fracaso. Su continuidad en el Atlético es ahora realmente improbable.


El dandy


Maxi
Marcó un golazo y acaba la Liga como segundo máximo realizador rojiblanco pese a jugar sólo diez partidos.


El duro


Seitaridis
El griego se ganó la amarilla al entrar por detrás y sin medir sus fuerzas a David López en el centro del campo

Fuente: Diario As

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